dimecres, 6 de març del 2013

MONÓLOGO DEL PERSONAJE


Me siento cansada, debilitada y dolorida. A mi alrededor está lleno de policías y también está Lizard ¿Qué hago yo aquí, echada en el suelo? Me duele todo el cuerpo, ¿Qué ha pasado? Tengo toda la ropa sucia y llena de sangre. Estoy en la casa del memorista, ahora me acuerdo, lo mataron, yo me escondí y cuando creía que ya se habían ido los agresores, avancé unos pasos hacia las escaleras y de repente, sin darme cuenta, se me lanzaron todos encima y no pude ni defenderme, oía los golpes, pero no sentía dolor, disparé con la pistola, pero solo rocé a uno de ellos y note un golpe muy fuerte en la cabeza, fué cuando me desmayé. ¿Donde tengo la pistola? ¿Me la ha cogido Lizard o se la han llevado los agresores? Lizard está aquí. ¿Cómo sabía él, que yo estaba en esa casa? No sé si confiar en él, lo que me dijo Nopal me hace desconfiar. Me trata demasiado bien y me ha salvado ya tres veces, esta semana, de distintas agresiones. Tengo todo el cuerpo lleno de moratones y de heridas. Tendré que maquillarme para ocultarlo, cuando me disfrace de Annie. Cuatro años, tres meses y trece días.

¿POR QUÉ HE ESCOGIDO ESTE LIBRO?


En lo primero que me fije del libro fue en la portada; tiene unas letras muy grandes que contrastan con el fondo, en las que está escrito el nombre de la escritora y el título del libro. En la portada del libro, aparece la imagen de un oso polar en el agua y una especie de iceberg a lo lejos. Me desconcertó un poco la imagen del oso y el título del libro, Lágrimas en la lluvia, ya que no tiene nada que ver una cosa con la otra. En principio, lo único que me tiró un poco para atrás fue el grosor del libro, ya que yo no suelo leer mucho y si el libro no resulta ser de mi gusto, después se me hace muy pesado acabarlo. En la parte inferior de la portada aparece una frase que dice: El futuro está en tus manos, esta frase me sorprendió y me incitó a empezar a leerlo.
Pero antes de coger este libro, me leí el pequeño resumen que aparece en la contraportada, me llamó la atención y fue entonces cuando me decidí a leerlo.
Ahora que ya he terminado el libro pienso que hice bien con escogerlo. Me ha gustado bastante y he entendido la simbología del oso, que hay en la portada y el título del libro. 


EL COMIENZO DE LA IMAGINAZIÓN


Bruna despertó sobresaltada y recordó que iba a morir. Estaba es su casa, tumbada en la cama, como cada mañana. Eran las ocho de la mañana, y el despertador sonó avisándola que tenía que ir a trabajar. Se vistió, desayunó y fue al baño para lavarse los dientes y cepillarse el pelo. Preparó la bolsa. No quería ni pensar que hoy era su día, su último día. El último día de trabajo, el último día con sus amigos, el último día con su familia, el último día de su todo.
Subió al coche, encendió la radio, colocó el retrovisor y seguidamente dejó su casa atrás. Cuando llegó a su destino, abrió la puerta, se sentó en su pequeño espacio de trabajo y cumplió con todas sus horas de faena.
Después de comer unas patatas bravas y unas alitas de pollo, se decidió a llamar a sus amigos y a su familia para contarles lo que le iba a suceder. Al encontrarse con ellos, observando sus caras de felicidad, esas caras jóvenes, llenas de vida y todas esas ganas de vivir, no pudo. No pudo hacerlo y no lo hizo. Al caer la noche regresó a su casa preparada para lo que se le echaba encima. Pensó, recapacitó y se dio cuenta que había sido lo mejor. Puede que ellos se lo tomaran cómo algo egoísta, pero con tiempo, con el paso del tiempo y la madurez de la vida, iban a comprender que sí que era más sano que se callara y afrontara la situación sola. Al fin y al cabo, era ella quien iba a morir y no tenía miedo. Se fue a su casa, se estiró en la cama y se le vino a la cabeza lo de meses atrás, le encontraron un tumor en el cerebro, que era incurable y le dieron unas semanas de vida. En ese mismo momento se le cayó el alma a los pies, pero después pensó, en lo que había dicho a si misma, que iba a aprovechar cada minuto que le quedaba de vida. Se acomodó en la cama, cerró los ojos y se durmió.

ROSA MONTERO


Nací el 3 de enero de 1951 en Madrid. Desde pequeña, a causa de la tuberculosis estuve desde los cinco años hasta los 9 recluida en casa, me dediqué a leer y escribir. Estudié periodismo y psicología mientras colaboraba con grupos de teatro independiente como Tábano y Canon. He publicado en varios medios de comunicación y desde 1976 trabajo en el periódico El País. En 1978 gané el premio Mundo de entrevistas y en 1980 el premio Nacional de Periodismo para reportajes y artículos literarios.
Fui redactora jefe del suplemento dominical de El País hasta 1981. He publicado novelas, cuentos y recopilaciones de entrevistas y artículos. Escribí los guiones de Media Naranja que Televisión Española emitió en 1986. En 1997 gané el I Premio Primavera de Novela por La hija del Caníbal. He recopilado mis cuentos de los últimos quince años y añadí algunos más en Amantes y enemigos. El instituto La Laguna de Madrid me otorgó en 1999 el Primer Premio Literario y Periodístico Gabriel García Márquez por su trabajo en El País.
Estuve casada con el periodista Peblo Lizcano, pero falleció el 3 de mayo de 2009 a causa de una enfermedad.